jueves, 23 de abril de 2015

Autodidácta

Un día el padre fue al pueblo a comprar algunas provisiones. Sin que pudiera explicarse cómo, entre los paquetes que llevó a su casa estaba un libro de los que sirven para aprender a leer y escribir. Nadie puso atención en él, pero Pulgarcito lo abrió y sintió interés por aprender lo que había en esas páginas. Con una varita quemada y sobre los papeles de envolturas copiaba todos los signos y figuras que veía en el libro. Fue tal su dedicación que pocos meses después sabía leer y escribir. Sus hermanas al ver sus adelantos quisieron aprender también.

Charles Perrault: "Pulgarcito".

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