Leer puede ser enseñado por cualquiera que ha aprendido, hasta el nivel de su competencia.
Desde luego esto no niega que haya personas más obsesionadas por la lectura o por la enseñanza de la lectura que otras, ni niega que haya diversos niveles de competencia. Sin embargo, no es necesario ser un lector extraordinariamente dotado para ayudar a otros a estar en posibilidades de aprender por sí mismos, al nivel de complejidad que ellos deseen.
KOHL, Herbert: "¿Quién está preparado para enseñar?", en Moisés Ladrón de Guevara: La lectura, México, DGP-SEP/Ediciones El Caballito, p. 18 (Biblioteca Pedagógica).








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