Por lo general, se considera a la lectura asociada irremisiblemente a la escuela y no en pocas ocasiones a un mal necesario y torturante para alcanzar algún grado académico. Este hecho significativo convierte a la lectura en un obstáculo y en una especie de castigo, particularmente relevante en esta era de imágenes. El hábito de la lectura y el acercamiento a sus secretos nos llevarán no sólo a mejorar nuestra capacidad de comprensión, sino también a convertirla en una actividad imprescindible que nos otorga un auténtico placer, que puede llegar a transformarse en una verdadera pasión.
LADRÓN de Guevara, Moisés: "Prólogo", en La lectura, México, DGP-SEP/Ediciones El Caballito, p. 10 (Biblioteca Pedagógica).

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