jueves, 13 de noviembre de 2014

Enseñanza

La enseñanza se asemeja más a guiar y a ayudar, que a introducir a la fuerza información dentro de una cabeza supuestamente vacía. Si tenemos una cierta habilidad, podremos compartirla con alguien. No necesitamos tener un certificado para transmitir lo que sabemos a alguien o apoyar su intento de aprender por sí mismo. Todos nosotros, desde los más pequeños hasta los de edad avanzada, debemos darnos cuenta de nuestro potencial como maestros. Podemos compartir lo que sabemos, por poco que sea, con aquellos que requieran conocimientos o destrezas.

Si usted está en posición de ayudar a alguien, recordar cómo aprendió algo usted mismo puede ser de mucha ayuda. Esto no significa imitar a nuestros maestros, sino al proceso de aprendizaje que seguimos, con frecuencia a pesar de nuestros maestros. También ayuda escuchar con cuidado las preguntas del aprendiz para descubrir la clase de ayuda que requiere de nosotros.

KOHL, Herbert: "¿Quién está preparado para enseñar?", en Moisés Ladrón de Guevara: La lectura, México, DGP-SEP/Ediciones El Caballito, p. 17 (Biblioteca Pedagógica).

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