El acto de enseñar es visto como un caudal de conocimientos que fluye desde lo alto hacia un recipiente vacío. El papel del estudiante consiste en recibir información; el del maestro, enviarla. Hay una clara distinción entre el que supone saber (y por consiguiente incapaz de equivocarse) y el otro, generalmente más joven, que supuestamente no sabe.
KOHL, Herbert: "¿Quién está preparado para enseñar?", en Moisés Ladrón de Guevara: La lectura, México, DGP-SEP/Ediciones El Caballito, p. 13 (Biblioteca Pedagógica).

No hay comentarios:
Publicar un comentario