Esa era mi esperanza...
mas ya que sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡adiós por vez última,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores;
mi lira de poeta,
mi juventud, adiós!
ACUÑA, Manuel: "Nocturno a Rosario", en Los mejores poemas de los mejores poetas mexicanos, p. 96.

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