La vida se le iba en bordar el sudario. Se hubiera dicho que bordaba durante el día y desbordaba en la noche, y no con la esperanza de derrotar en esa forma la soledad, sino todo lo contrario, para sustentarla.
GARCÍA Márquez, Gabriel: Cien años de soledad, España, Alfaguara, 2007, p. 296.

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