viernes, 6 de junio de 2014

Cadenas de amor

Él empezó diciendo que no debía pensar que ya estaba libre. Salvo, naturalmente, si había dejado de amarle y le abandonaba de inmediato. Pero, si le amaba, no era libre de nada.

RÉAGE, Pauline: Historia de O, 5a. ed., México, Tusquest, 1993. p. 76 (La sonrisa vertical; 35)

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